La Gran Trampa
Sudores y nervios. No hay mejor definición cuando se realiza un examen. Y ese silencio absurdo que lo único que hace es potenciar tus sensaciones más si cabe. Te encierras en ti mismo y exploras con intensidad tus propios miedos. No pasa nada, es tu futuro pero está controlado, hay mucho esfuerzo anterior que respalda acogerse a una pequeña isla de seguridad.
Han repartido la hoja, y lo único que se entrevé es cuan largo es el enunciado de cada pregunta. El cerebro nos engaña y pensamos que a mayor extensión mayor dificultad y pasados ese momento empezamos la lectura:
Pregunta 1: ¿Cuántos(...) modelo de (...) en todos(...) cuando el nivel es de (...)?
Ni idea, ¿eso existe?
Pregunta 2: Cita al menos 3 de los 4 fundamentos que rigen (...)
Te aseguro que eso no entraba
Pregunta 3: Dibuja la gráfica que determina las leyes de (...) cuando (...)
Un momento, esto debe estar mal
Lees el resto de preguntas y te aseguras que esa fría corriente que pasa por tu cuerpo no tiene razón de ser. Te equivocas, la tiene. No puede ser, todas las preguntas corresponden a la materia pero ninguna de ellas se encontraba en las notas de estudio o han sido explicadas en clase.
Tras largos debates internos, alzas la cabeza y contemplas al resto de compañeros. Todos cabizbajos y atentos menos alguno de ellos. De hecho ves como cruzan material entre ellos y escriben deprisa anotaciones y van completando las respuestas. ¡¡¡Están copiando!!! Los profesores del aula que la controlan se dan cuenta de ello pero no ves que hagan nada por evitarlo. Rápidamente el resto de compañeros los emula y toda la clase se convierte en un estraperlo de apuntes y manos que intercambian hojas a toda velocidad. Y no pasa nada, los profesores ni se inmutan y parece que aprueban en silenciosa complacencia los hechos.
De repente un profesor exclama a unos de los estudiantes que abandone el aula por copiarse del compañero. Solo a uno, cuando bien sabes que son completamente conscientes de que todo el mundo está metido en el trapo.
De súbito piensas: "La única manera de aprobar el examen es copiando" "Mi futuro depende de saltarme unas reglas" Es como si las normas hubieran sido creadas solo para que sean rotas. Es como si quisieran que entraras a su juego donde lejos de normas y leyes son ellos quienes eligen los que pasan o no.
¿Nunca habéis tenido esa sensación en la vida real? Yo constantemente. Un juego donde para ganar tienes que hacer trampas, un juego viciado donde mantener firmes tus principios es un hándicap, un juego de normas y ética decorativa que solo sirven a la etiqueta. Un juego cuya última norma es que "el resto de normas pueden y deben ser ignoradas"
No es un juego, es una trampa.
Al final, cansado, decides participar solo en un juego: el tuyo y ser tu propio y único juez.